Que ¿Cómo me atrevo?

Creo que sí. Que muchas estaréis pensando cómo tengo el atrevimiento de daros consejos sobre la forma de rejuvenecer, de resultar atractivas, de ser capaz de volver a interesar a los hombres.
Os Pido disculpas de antemano si a alguna puede parecerle una petulancia por mi parte, nada más lejos de mi intención. Y hecho ésto, os animo a seguir leyendo porque lo único que quiero es compartir con vosotras mis experiencias, mis trucos, y, en definitiva la manera de cambiar a mejor. Potenciando y resaltando nuestros puntos fuertes. Ocultando/Disimulando defectos, sacándonos todo el partido posible y más, hasta llegar a tener un aspecto bastante más joven de lo que en realidad, cronológicamente hablando, somos.

Y me atrevo, Sí. Porque he experimentado conmigo misma durante tiempo, hasta dar con las claves, que, una vez adaptadas a cada una de vosotras, consiguen un resultado realmente espectacular.

Os doy un avance de un par de temas que parecen poco importantes pero lo son mucho. Los trataré más adelante en sucesivos posts:

- La Postura: Aunque poca gente la tiene en cuenta, la forma que tenemos de componer la figura, tanto para estar de pie, caminar, como para sentarnos, puede rejuvenecernos o hacernos mayores, según adoptemos unas u otras. Las personas jóvenes  caminan erguidas. También cuando se paran mantienen los hombros hacia atrás y la columna recta; no les cuesta esfuerzo alguno, principalmente porque es con la edad que la columna va pronunciando su curvatura y el cuerpo se va encorvando gradualmente, perdiendo incluso centímetros de estatura.

Procurad acostumbraros a manteneros rectas: Hombros hacia atrás, el cuello en línea vertical con el tronco, sin echar la cabeza hacia adelante como un corredor llegando a meta. La tripa metida. Solo con estos tres detalles vuestra figura tendrá un aspecto mucho más joven.

- La ropa Interior: Cuántas amigas de mi quinta, o incluso más jóvenes, no se han enterado de que existen los Wonderbra y/o los sujetadores con cazuelas y un poquito de relleno en la parte de abajo, para subir y realzar el busto. Siguen llevando los sujes de los 70´s. Esos de encaje sin sujeción, o si acaso con un aro que a ciertas edades no sirve para nada. O esos de lycra, una fibra muy cómoda, ideales para dormir, pero incapaces por si solos de llevar al sitio la glándula que ha perdido su tono. 

Después de los embarazos, y con la edad, el pecho está más (o mucho más) fláccido, y puede haber caído varios centímetros respecto a su posición aterior. Eso hace, entre otras cosas, que, ópticamente, parezca que tienes la cintura más alta. Afea todo el tronco, achaparra la silueta, y, ¿adivináis?... Avejenta un buebo.

Nota Interesante: Los sujes que juntan el pecho no nos interesan. Si tienes una talla 90 o más, el canalillo de un palmo de largo potencia las arruguitas que se forman en la zona. Elegid sujetadores con cazuelas y/o relleno, pero de los que separan el pecho. Vuestro escote subirá muchos enteros.

Moraleja: Juntad una mala postura con una ropa interior inadecuada a nuestros fines y habréis conseguido echaros unos cuantos años encima.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Mil gracias Sonia!.

      Me alegro mucho de que te haya gustado. Un saludo cariñoso.

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  2. Te acabo de descubrir y me encanta tu blog
    Una fan más
    Pásate por el mío
    A ver qué opinas
    un saludo
    bio50chic.com

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