El maquillaje de los ojos
Hoy vamos a dar algunos consejillos sobre lo que son, junto con los labios, la parte de la cara que más atrae la atención, por eso les dedico un post a ellos solitos.
Una mirada magnética es un seguro de seducción.
La frase llave que sirve para todo el rostro:
Maquillar Mucho NO es Maquillar Mejor.
Lo importante es trabajar el maquillaje, y aplicar el colorido con esponjitas y pinceles, incluso con los dedos, para que nos quede bien difuminado. Usar algún producto para fijarlo, y adaptarlo a cada ocasión y momento del día.
Como reglas generales:
- Las sombras nacaradas son muuuy bonitas; tentadoras, pero como muchas tentaciones, peligrosas. Acentúan bolsas y arruguitas, las reflejan y amplían. Huid de ellas al primer signo de flaccidez en los párpados, exceso de piel, y/o patas de gallo muy marcadas.
- También a evitar las que van en crema: Se incrustan en las arruguitas, duran menos, se corren, y pueden emborronarte el ojo.
- Cuidado con el tapaojeras o iluminador: El exceso produce el mismo efecto de cuando volvemos de esquiar con la marca blanca de las gafas. Elige un tono parecido al de tu piel, da unos suaves toques, extiende bien, y luego una capa de fondo de color encima. Si te pasas, parecerás un oso panda albino, y solo conseguirás focalizar la atención justamente sobre esa zona que quieres disimular. Si tienes bolsas, aplicado sobre ellas produce un efecto devastador. Se verán el doble de hinchadas.
Veis? El auténtico Oso Panda invertido. Hasta la mejor estudiante hace un borrón
Y, no. No es un fotomontaje, es un descuido.
- Evitad las sombras muy claras o demasiado oscuras, si no tenéis los ojos en perfecto estado de revista. Resaltan los defectos y atraen también la mirada hacia ellos.


